|
IRREPETIBLE E INOLVIDABLE AMELIA MORENO.
  El 23 de septiembre, recién
estrenado el otoño, nos dejó Amelia Moreno Rosillo,
nuestra artista quintanareña más internacional.
  Su absurda
e inesperada marcha, a los 64 años, ha supuesto un gran vacío
en el mundo del arte actual, pero su legado y su jovial imagen permanecen
imborrables entre nosotros. Sigue muy viva en nuestro recuerdo,
enorme cariño y admiración eterna.
  No nos creíamos
su muerte, pensábamos que era otro "Performance"
que nos tenía preparado. Pero la realidad nos hundió
e invadió. Su capilla ardiente preciosa en su mismo
"espacio" de El Dorado, donde tantas horas de
sueños, expectativas y vicisitudes vividas junto a
David Cohn, su viudo, cómplice y compañero del alma.
Coronas de flores llegadas de todas partes, al lado de su ataúd,
envuelto en encaje blanco, florecillas silvestres, granadas y membrillos
que ella misma cultivaba en su jardín del edén, con
esos crepúsculos de ensueño. En su "territorio
marcado", en la vetusta destilería familiar, convertida
con sudor y lágrimas en un lugar único, mítico
e idílico en el universo del arte vanguardista.
  Sería, tal
vez, una premonición pero el 24 de septiembre, se tenía
anunciado el Performance de Ana Solano titulado "Oscuridad"
que obviamente no pudimos disfrutar. En la ausencia de Amelia, la
oscuridad no debe de envolver a "El dorado", debe de imperar
la luz, la luminosidad, el esplendor y el brillo, ella se lo merece.
  En su última aparición
pública el 9 de Septiembre, estaba radiante, en
la rueda de prensa que nos ofreció a los medios y autoridades
locales, nos manifestaría tajantemente: "Mi
sueño es que este espacio de arte, quede para mi pueblo:
Quintanar de la Orden". Y así debe de ser,
con el apoyo económico de Instituciones, el entusiasmo de
colectivos culturales, teniendo como cimientos y soporte el Patronato
de su Fundación que lleva y llevará siempre su nombre.

  En la foto adjunta,
que le hizo Ángel Barrios, la vemos con David, americano
y manchego de pro, a quien le deseamos lo mejor del mundo, junto
con la artista argentina Noni Benegas, que nos hizo de "cicerone"
en ese VIII Encuentro, ya para el recuerdo, con los "Simios
Dorados" de Juan Perdiguero en las viejas tinajas que destilan
tanto arte y creatividad.
  Al final de la rueda
de prensa, brindamos con Amelia con un vino tinto "Finca Antigua",
tenía tantos proyectos, inquietudes, tanto por hacer... pero
todo se truncó por el maldito cáncer linfático.
Pero lo primordial ahora es que su obra y legado tenga la
continuidad que ella hubiera deseado y que el brillo de
"El Dorado", permanezca y perdure a pesar de todo. Es
nuestro anhelo y deseo más sincero. Amelia te queremos, descansa
en paz.
|