Quiso llegar Don Quijote
a la Pequeña Taberna
desenfundó a Rocinante
para pedir dos cervezas.
¡Bebe Sancho, bebe a gusto,
que nos invita el Atleta!
No te preocupes de nada
que vamos a echarle jeta.
En ese momento llegaba
la doncella Luisi Iniesta,
el afable caballero
le sujetaba la puerta.
Vicente, Lara y Romero
se jugaban la quiniela
y el hidalgo interesado
se atrevió con una apuesta.
¡Pon que gana el Albacete,
que ese equipo es de la Tierra!
Así pasaron el día
gorroneando cerveza.
Hasta que Julio muy harto
se le arrimó a la pechera
diciendo educadamente:
dame diez euros, colega.
Y así terminó la visita
del Quijote en la taberna.
Pues como manda en La Mancha
ya era hora de la siesta.
|