Editorial

Salvemos nuestro escaso patrimonio.

Sin duda, el paso del tiempo hace mella, en las personas, edificios y construcciones. Y nuestra hermosa y altiva Torre Parroquial no iba a ser menos, y su balaustrada se muestra actualmente muy deteriorada a pesar de su restauración y ‘mantenimiento décadas atrás.

El 26 de enero, el arquitecto diocesano visitó el entorno, decidiéndose para evitar males mayores perimetrar con vallas la zona, con permiso y asesoramiento técnico de nuestro Ayuntamiento. Accediendo la feligresía a los cultos por la denominada «puerta de hierro».

Después de los anclajes y limpieza realiza en la coronación de la torre se ha podido rehabilitar la puerta principal del «Atrio del Consuelo» para el normal desarrollo de las procesiones de Semana Santa. Mientras comienzan las necesarias obras a la vetusta torre se le pondrá una malla metálica para evitar peligros.


Redacción