Editorial

¿Luz al final del túnel?

Después de más de 1 5 meses difíciles, complejos y oscuros, parece ser que se vislumbra claridad en el túnel pandémico. Hemos dado pequeños o grandes pasos seguros, pero con la precaución y cuidado de no volver atrás. Gran avance por la vacunación por tramos de edad, pero con la vista puesta en el repunte de la denominada variante Delta o India.

Según el gobierno, desde el 26 de Junio, ya podemos ir sin mascarilla por los espacios al aire libre. En nuestro Quintanar, se suceden actos culturales, educativos, artísticos, deportivos, sociales, religiosos, con todas las medidas de seguridad. Mientras continúan las obras en céntricas calles, licitación de las rotondas del polígono y la de Miguel Esteban, piscina de verano abierta, ampliación de horarios y alivio en el sector hostelero y ocio nocturno, etc.

Nuestro Obispo Quintanareño Don Rafael Escudero López-Brea llegado desde Perú pasó unas semanas entre nosotros. A falta de procesión en «la Subida de la Virgen», pero se celebraron brillantes y participativos actos litúrgicos, como la Función y Triduo, inaugurado por el Arzobispo de Toledo y Primado de España Don Francisco Cerro Chaves, a quien vemos en la foto adjunta con algunos miembros de la Hermandad-Mayordomía y la concejal del PP. Laura Nieto Casas en la recepción ofrecida en el Museo de nuestros patronos.

En la otra foto, apreciamos una de las ludotecas y salas de talleres infantiles en el Centro «Rosell», que tanta ilusión puso la extraordinaria Ex-concejal de Cultura: Verónica Sánchez Sanchís, al propio tiempo damos la bienvenida y muchos éxitos al nuevo Concejal de Educación y Cultura: José Angel Escudero Jiménez, que reaparece en la Corporación Municipal.

Entre tanto, el gran anhelo de la Hermandad-Mayordomía que preside Francisco Añover Coronado es que Ntra. Sra. de la Piedad en su carroza que semeja una barca angelical, vuelva a surcar nuestras calles y nuestros corazones, bendiciendo a su pueblo, el próximo 15 de Agosto, en unas fiestas todavía atípicas ~n su honor. Deseándoos a presentes y ausentes que sean tranquilas y dichosas, sin «bajar la guardia» nunca, para no retroceder en lo avanzado.


REDACCIÓN