Editorial

¡VENCEREMOS!

Esta Encina que tienes en tus manos es algo muy especial.

Como especial y excepcional es el momento por el que todos estamos pasando. Algo que jamás imaginábamos que pudiera suceder, en tal cantidad y en tan poco tiempo y que estamos digiriendo con angustia y temor. Ese momento en el que nos damos cuenta de la fragilidad del ser humano, de lo vulnerables que podemos llegar a ser ante un enemigo tan pequeño y devastador.

Un momento que aprovechamos obligatoriamente para reflexionar, para valorar las cosas que de habitual usamos y darle la justa importancia que merecen. Cuanta cantidad de cosas utilizamos de las que podemos prescindir sin que pase nada. ¿Qué cosas hay que realmente merezcan la pena? Lo primero que pensamos es en nuestros seres queridos. Que estén bien de salud es el principio de todo. El instinto natural es uno de los más sensatos. A partir de aquí empezamos a colocar las cosas en su sitio. Protegerse para protegerlos es un acto reflejo, maduro y responsable al que todos nos apuntamos, sin distinción de colores, razas y banderas.

Empezar a organizarse razonada y ordenadamente es el primer paso, decidido y valiente, que nos identifica como especie que no se rinde. Nos damos cuenta que somos capaces de vencer cualquier dificultad por dura que sea. Que tenemos que hacerlo unidos, en común, responsable y solidariamente es fundamental. Para eso debemos apoyarnos unos a otros, darnos ánimos y aliento cuando sea necesario. Es fundamental sentirse arropado. Los aplausos deben ir acompañados de actitudes solidarias y respon-sables. Siempre hay alguien a la vanguardia al que hay que apoyar el primero, sin vacilar y sin aflojar. Nuestro sistema sanitario nos necesita, tanto como nosotros a ellos y en este momento no nos podemos defraudar.

Este pulso que ahora nos toca echar, será duro, quedarán muchos en el camino, pero nos hará más fuertes. Aprenderemos de él y no bajaremos la guardia en el futuro. Nos damos cuenta ahora del potencial que tenemos, cuando aflora a la superficie lo mejor del ser humano y nos muestra de que pasta estamos hechos. Aun así debemos estar siempre alerta, porque el sistema de vida que llevamos nos hace presagiar que ésta puede que no sea la última vez que ocurra, por lo que debemos prepararnos bien. Es fundamental dotarnos de un sistema que responda inmediatamente y que está sobrado de todos los recursos necesarios. Las nuevas enfermedades así lo requieren.

Arrimemos el hombro todos un poquito, que no quede nadie atrás, como una piña nos uniremos y nuestra fuerza nos protegerá. Como una frondosa encina, bajo sus ramas cobijados, cogeremos más fuerzas y superaremos las dificultades.

Tiempo habrá más adelante para las celebraciones, que vendrán también, y de las que aprovecharemos hasta la última gota, saboreando aún más lo que tenemos, porque nos lo hemos ganado a pulso y con mucho esfuerzo.

Mucho ánimo y delante ¡¡VENCEREMOS!!

Jexux